El jueves catorce de mayo pudimos asistir al preestreno de Hokum gracias a la iniciativa de los Cines Lys: Terroríficamente Lys. Un programa que lleva acompañando a la comunidad valenciana desde hace ya, cerca de dos años y que siempre es un gusto volver cada jueves. Reestrenos y preestrenos para celebrar como se debe el cine de terror.

Hokum en sus primeros compases, comienza a crear una atmósfera para el hotel donde ocurrirá la acción, que me ha recordado gratamente a un Survival Horror. El videojuego de terror, se encuentra en una constante conversación con el cine y la televisión. Solo tienes que ver la evolución de la saga Resident Evil y ver en cada nueva entrega si su inspiración viene de Romero, Plaza o Hooper. Hemos tenido y seguimos teniendo adaptaciones de estos juegos al cine con mayor o menor éxito, sin embargo, a la gran mayoría les cuesta captar lo que hacen tan únicas estas obras, ¿Que hace entonces de diferente la cinta de Damian McCarthy para sobresalir sobre esos intentos?
Por ejemplo Hokum tiene un uso brillante de sus jumpscares. Son todos esperables, sin embargo, están tan bien medidos y se lo pasa tan bien con ellos que no importa que sea un recurso quemado, están hechos a conciencia. Es algo que mucha gente no tiene en cuenta cuando se habla de los jumpscares por estar acostumbrados a ser un recurso facilón. Si el susto tiene algo que decir o te mantiene en tensión ha cumplido su cometido. Viendo la reacción de la sala, me da la razón.
Partimos de base con un protagonista clásico para este tipo de historias. Un escritor interpretado por Adam Scott con el clásico bloqueo mental y el no saber cómo acabar su gran historia. Que se cree más listo que los demás, que está en la potestad de tratar a los demás como si fueran inferiores y que se odia así mismo. Lo mencionará todo el mundo, porque es cierto: Hokum se siente muy inspirada en 1408. El relato de Stephen King con una adaptación muy disfrutona con John Cusack capitaneando la insoportable vida del juntaletras. Este es un tipo de personaje que nos encanta ver en terror. No solo por el hilo metanarrativo, si no porque con esa falta de empatía es mucho más fácil enfrentar nuestras emociones cuando se convierte en víctima de las circunstancias. Cuando tiene que enfrentarse al misterio del Hotel.

En un momento como estamos en la historia del cine, que los espacios donde habitan los personajes, se suelen sentir algo estériles y falsos, da gusto que aquí no. Aquí entra mi parte favorita de la película y lo que creo que hace tan interesante a Hokum: su arquitectura. La estructura del hotel y sus habitaciones es lo que dictamina cómo va a ser toda la película. No hay plano que malgaste, porque todos están hechos para que a mitad de película hayas creado tu propio mapa mental. Espacios opresivos, puertas que no se abren, incluso puzzles a resolver muy bien traídos. Esto es lo que la hace diferenciarse y por ejemplo la eleva frente a la película anterior de su director: Oddity. Que si bien no era un desastre, era un terror algo genérico, pero que ya tenía germinadas estas semillas de que el espacio fuera un personaje importante.
Creo que mis problemas con McCarthy parten que dentro de sus premisas interesantes, peca de convencional cuando quiere tratar el trauma, o en el caso de Hokum la culpa. Es a ratos demasiado reiterativo con ciertas ideas que ya de base construye bien, pero que se obliga a darles otra vuelta más por si los del fondo todavía no se han enterado. Esto es debido a que sufre como algunos directores actuales de terror, de crear narrativas sólo en base a arquetipos: loco de la zona, gerente sospechoso, confidente del protagonista… sin profundizar nada en ellos. Si bien esto no es malo, creo que impide que sus actores puedan crear nuevos iconos de terror, porque tienen que interpretar una versión estándar.
Pasamos mucho tiempo con el personaje de Adam Scott, pero a mitad de película ya se convierte solo en un personaje que reacciona a la situación y pierde la acidez que le definía. Que dentro de la narrativa tiene muchísima lógica, faltaría más, solo que partiendo de una construcción fantástica en la tensión, me falta un mayor compromiso para lo que le ocurre.
Además, siento el folklore algo desaprovechado. De hecho casi se me olvida hablar de ello al darle a publicar. Está bien que no sea el foco exacto de Hokium, pero viniendo de un terror post Robert Eggers, creo que se debería hacer un compromiso mayor a los mitos dentro de Irlanda. Respeto que McCarthy quiera usar más al monstruo que no ves, o al que intuyes, solo que partiendo del nombre de la película y su insistencia en estos mitos, podría haberle dado más vida.
Sí Hokum al final del día, me parece una película menor. No creo que acabe ni en mi top diez, ni en el de nadie, sin embargo, no puedo no recomendarla. Es una experiencia que se disfruta mucho en una sala de cine. Siempre animaré a cualquiera que le dé una oportunidad a este tipo de peli, porque no podemos reservar el sentarnos en una butaca solo para grandes nombres o espectáculos. Terroríficamente Lys es un triunfo porque incluso propuestas tan simples, consiguen llenar las salas.







